La ciudad de Dios
San Agustín de Hipona
San Agustín la empezó después del saqueo de Roma en el año 410, para responder a quienes culpaban al cristianismo de la caída. En veintidós libros enfrenta la ciudad terrena con la ciudad de Dios y propone una lectura completa de la historia humana; esta edición trae la introducción de Francisco Montes de Oca.
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SoliloquiosSan Agustín conversa con su propia Razón en los meses previos a su bautismo, retirado en Casiciaco. Juntos buscan cómo conocer a Dios y al alma, y terminan preguntándose si el alma es inmortal.
PDF verificado · Descarga segura - De la vida feliz
El diálogo que San Agustín sostuvo el día de su cumpleaños con su madre Mónica, su hijo Adeodato y sus amigos sobre una sola pregunta: qué hace falta para ser feliz. La respuesta lo lleva a poseer a Dios como único bien que no se pierde.
PDF verificado · Descarga segura - Sobre el maestro
El diálogo en el que San Agustín y su hijo Adeodato se preguntan qué significan las palabras, si alguien puede aprender algo solo porque otro se lo dice y quién es, en verdad, el maestro. Edición bilingüe latín y castellano con introducción y notas.
PDF verificado · Descarga segura - La verdadera religión
San Agustín escribió este tratado poco después de su conversión para explicar por qué el cristianismo cumple lo que los filósofos solo vislumbraron. Contrasta la religión verdadera con el culto a muchos dioses y con el maniqueísmo que él mismo había profesado.
PDF verificado · Descarga segura - Regla de San Agustín
Las normas que San Agustín escribió para vivir en comunidad: los bienes en común, la oración, la humildad, el cuidado de los enfermos y el perdón entre hermanos. Es el texto que todavía guía a la Orden de San Agustín y a muchas otras congregaciones religiosas.
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